Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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viernes, 23 de febrero de 2018

Las manías de Duke Ellington y "Satin Doll"



Duke Ellington es unánimemente reconocido como el "súmmum" del jazz, pero más allá de la música él mismo era un personaje harto curioso. Se apellidaba Kennedy -Edward Kennedy Ellington-, su madre era una Kennedy -Daisy Kennedy- y su padre trabajó en la Casa Blanca, con esos datos ya casi lo teníamos gobernando los EEUU, lástima que su padre fuera solo el mayordomo que le llevaba el café caliente al Presidente. Era la suya, en cualquier caso, una familia acomodada en la que Ellington, al contrario que la inmensa mayoría de las estrellas del jazz, nunca pasó fatigas y recibió una educación esmerada; de hecho fue de los pocos jazzistas de aquella época inicial que sabían leer música.

Curiosamente su mote no procede del mundo de la música. En la adolescencia tenía un amigo que era todo glamour y sofisticación, vestía como un Brummel y siempre iba a las mejores fiestas; Ellington era como un complemento que iba a su lado y como su amigo siempre debía llevar lo mejor empezó a llamarle "Duke" (Duque), "Para resaltar mi compañía y amistad me dio ese título" decía el músico. Le quedó de lujo el mote en esa aristocracia del jazz de la que ya hemos hablado otras veces.

La buena educación que le dieron sus padres lo convirtieron en un ser refinado, un poquito vanidoso, rebosante de ingenio y un puntito zalamero y embaucador lo que le ayudó sobremanera con las mujeres y con el tiempo a mantener unida su maravillosa Big Band. Pero si había algo que le caracterizaba por encima de todas las cosas era el sin fin de supersticiones y manías que pululaban por su cabeza y regían su comportamiento. El mismo decía:

"Hay dos tipos de preocupaciones: las que usted puede hacer algo al respecto y las que no. No hay que perder tiempo con las segundas"

Y Duke sabía que contra sus manías no podía luchar. Su madre le contó mil veces que estuvo a punto de morir en el hundimiento de un ferry cuando ya estaba embarazada de él, motivo por el cual le tenía verdadero pavor a los viajes en barco y solo tomaba un avión si no había otra opción. Si había que moverse nada mejor que el tren, tan clara tenía su forma de desplazarse que llegó a tener tres vagones en propiedad para moverse con su orquesta por todo el país. Como a los actores de teatro no le gustaba nada el color amarillo y en cambio adoraba el azul. No era amigo de recibir como regalo zapatos pero mucho menos regalarlos el, pues pensaba que con ellos podía irse y no volver un amigo. Las ventiscas le producían terror y mantenía las ventanas cerradas a cal y canto por miedo a que algún rayo se metiera en su casa llevado por las corrientes de aire.

No usaba nuevamente un traje si se le caía un botón, ni podías entrar en su camerino comiendo cacahuetes o algo parecido y por supuesto pobre de aquel al que encontrara silbando entre bambalinas. Nunca usaba reloj pero estaba cada dos por tres preguntando la hora. Por supuesto había personas a las que consideraba verdaderos gafes, a los que rehuía y rogaba que, como un gato negro, nos e cruzaran en su camino. Una de sus supersticiones más curiosas y mas difícil de llevar en una orquesta como la suya era su total incapacidad para despedir a alguien de la banda. No le quedaba otra que buscar la forma de que músico se fuera por propia iniciativa, decisión que sin duda Duke le ayudada a tomar por que desde el mismo momento en el que decidía que era un músico prescindible le hacía la vida imposible o contrataba a alguien que tocara el mismo instrumento mejor que aquel y se lo colocaba al lado para oscurecerlo. Y para redondear su rareza resulta que tenía a los viernes 13 como un día de buena suerte, pues había estrenado varios shows exitosos en ese día y los tenía como una buena señal.

Pero más allá de todas estas zarandajas, en lo que de verdad importa, Duke era una maravilla, ya fuera como músico, como pianista, como líder de una orquesta siempre perfectamente conjuntada y como compositor de  muchas de las mejores piezas de la historia del jazz. Sus temas (compuso más de mil) rebosan ese duende misterioso que te hace mover los pies, ese swing que solo tienen algunas piezas, a pesar de lo cual, Ellington solía decir:

"Ningún texto musical es swing.  No se puede escribir el swing, ya que el swing es lo que sacude al auditor y no hay swing en tanto que la nota no ha sonado. El swing es un fluido y aunque una orquesta haya tocado un trozo catorce veces, puede ocurrir que sólo le salga con swing a la décimoquinta vez."

Para conseguirlo se aseguró de tener en su banda a los mejores músicos y cantantes de la historia del jazz desde sus tiempos del "Cotton Club" en los años 20 hasta el mismo año de su muerte en 1974 en el que seguía al frente de su orquesta. Tenía 75 años.

Y para cerrar esta entrada, lo haremos con el tema con el que el Duque del Jazz cerraba normalmente sus conciertos: "Muñeca de Satén" (Satin Doll), escrita en 1953 por Duke -que en el vídeo aparece al piano- junto a Billy Strayhorn y que hoy es todo un clásico del jazz:




Fuente: A partir de una entrada de 
"Jazz Anecdotes" - Bill Crow

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jueves, 22 de febrero de 2018

Ava Gardner, su pasión española y una canción



Dicen que los ascensoristas de Nueva York, que no deben ser pocos y de seguro conocían verticalmente a todo el mundo, eligieron de forma unánime a Ava Gardner como "la chica con la que nos gustaría quedarnos atascados en lo alto del Empire State Building". ¡Benditas averías!

Después de rodar "Pandora y el Holandés errante" (1951) en Tossa de Mar (Costa Brava) donde ahora luce una escultura suya, Ava Gardner se quedó encandilada con España y su forma de vida y decidió pasar cada vez más tiempo en nuestro país. En sus palabras:  “De todas las condenadas películas que hice, "Pandora" sea quizás la menos famosa y sin embargo casi nada me ha influido tanto. Esa película cambió mi vida“.

La Gardner era una verdadera provocación para las costumbres españolas de aquella época. Tal y como ella decía: "Representaba todo lo que ellos censuraban, una mujer, que vivía sola, que estaba divorciada, que no era católica y, además, era actriz". Y por si fuera poco, era una mujer bellísima, deshinbida, liberada, dueña de su sexualidad y que no tenía reparos en decir en público: "Joder es un buen deporte". Y por supuesto, que no os quepa duda, ella se mantenía siempre en buena forma. No es de extrañar que con el tiempo empezara a ser considerada "una amenaza para la sociedad biempensante" y que terminase por marchar a Londres. Evidentemente siempre hemos sido unos pacatos.

No se sabe bien donde se conocieron Ava Gardner y el torero Luis Miguel Dominguín; unos dicen que en la Feria de Sevilla, otros que en Chicote.... El caso es que en 1953, cuando Ava era esposa de Frank Sinatra, comenzó un tórrido romance entre los dos que terminaría por dinamitar el matrimonio de Ava con "La voz".

Se cuenta muchas veces la anécdota de la primera noche que Ava y Dominguín, (se les puede ver juntos en la foto de la derecha) pasaron juntos en la intimidad de una habitación del Hotel Castellana Hilton de Madrid en la que después de hacer el amor, Dominguín se levantó apresuradamente y empezó a ponerse la ropa; la leyenda cuenta que ella le preguntó "¿Adónde vas?" y que él le respondió "A contarlo". Es una historia que ha servido en multitud de ocasiones para ilustrar lo bocazas que somos los españolitos en materia de amores, pero la realidad parece ser otra. Cuando pasó el tiempo, Carlos Abella le preguntó a Luis Miguel por ese lance y el torero le respondió: “¿Tú crees que yo hice eso? No, hombre, no. Me quedé en la habitación con ella, pero luego, cuando estuve con los amigos, me pareció ingenioso contarlo de esa manera”. Hay incluso quien mantiene que aquellas palabras fueron inventadas por la propia Ava Gardner.

Pero no fue la única anécdota de estos dos personajes en un hotel. Se cuenta que en 1954, en un Hotel de Roma, Ava quería irse de marcha y el torero prefería quedarse en la habitación. La discusión estaba servida. Los dos tenían un carácter volcánico, eran capaces de ser tiernos como corderitos por las buenas, pero verdaderas alimañanas cuando se desmelenaban. La cosa terminó con Ava Gardner intentando escaparse por la ventana del Hotel a altas horas de la madrugada. La mala suerte quiso que su vestido se quedara enganchado en algún punto de la fachada y que tuviera que ser rescatada por los bomberos.

Luis Miguel se sentía ufano de tener a una mujer como Ava a su lado: "Era la más guapa y la más fiera. Tenía yo una loba muy feroz en una jaula" decía el torero, al que le agradaba la idea arrebatarle un tesoro como aquel a Sinatra. De hecho Humphrey Bogart, buen amigo de Sinatra y verdadero muñidor del famoso Rat Pack, llegó a decirle a Ava: “la mayoría de mujeres estarían dispuestas a arrastrarse (ante Sinatra) y tú, sin embargo, andas por ahí con un tipo que se disfraza con un capote y unas bailarinas”

Con el tiempo todos estos disgustos, con Dominguín pero también con Mario Cabré, otro torero de buenas maneras que le escribía tiernas poesías y que la acompañó en el rodaje de "Pandora y el holandés errante",  terminarían con el matrimonio de Ava con Sinatra y darían como resultado el maravilloso disco "In the Wee Small Hours" (1955) al que seguiría en la misma linea otro aun mejor "Songs for Swingin' Lovers!" (1956) sin duda de los mejores discos de Sinatra. Y es que nadie duda de que el desamor es una gran musa.

Supongo que a Dominguín y Ava el amor se les acabó de tanto usarlo y en 1954 se terminó su relación sentimental, aunque con ella en Madrid seguirían viéndose como buenos amigos. 

En el libro "Beberse la vida" de Marcos Ordoñez se citan estas palabras que Dominguín diría de ella a Carlos Abellá:

"Ava era una persona de una extraordinaria calidad humana. Hablar de su belleza no tiene sentido, porque era perfecta. Le perjudicó ser tan guapa, aunque no le daba la menor importancia a eso. no era presumida, no se maquillaba, no necesitaba nada. Siempre iba al natural. Tenía una inmensa capacidad de recuperación física: le bastaba una hora de sueño para trabajar luego diez horas seguidas. Lo que mucha gente ignora es que tenía tanta belleza moral como física. Era una mujer para la que no existían las leyes, solo sus propios impulsos. No pensaba con la cabeza, sino con el corazón. Era puro instinto. No tenía frenos ni trabas. 

El dinero no era importante para ella. Era desprendida y generosa; muy amiga de sus amigos, con una lealtad inmensa, y se daba integra. Ese darse, esa sensibilidad constante y excesiva fue lo que le impidió ser plenamente feliz y encontrar el amor. Sus relaciones no podían durar porque exigía una absoluta reciprocidad. Era una mujer de extremos, lo que la llevaba a ser irritable y caprichosa. Tenía que conseguir lo que quería en el momento en que lo quería, y cuando se le llevaba la contraria era imposible. Estallaba en ataques de furia, pero a los cinco minutos se le había olvidado el motivo. Fue una mujer constantemente incomprendida, a la que quise mucho. Muchísimo"

Del mentado disco de Sinatra "Songs for Swingin' Lovers!"es la maravillosa canción: "I've got you under my skin", que aunque compuesta por Cole Porter, suena tanto a Ava:



Dice algo así como: 

"Te llevo bajo mi piel, Te llevo en lo más profundo de mi corazón, tan profundo en mi corazón que realmente eres una parte de mí.

Te llevo bajo mi piel, lo he intentado, no rendirme. Me dije a mí mismo: "Esta aventura nunca saldrá bien" ¿Pero por qué debería resisitirme? cuando tengo condenadamente claro que te llevo bajo mi piel.

Sacrificaría cualquier cosa, sea lo que sea, por tenerte cerca. A pesar de la voz de alarma que aparece por la noche y repite, repite en mi oído: "¿No te das cuenta idiota que nunca podrás ganar? Usa la cabeza, vuelve a la realidad" Pero cada vez que lo hago, solo pensar en ti, hace que me detenga antes de empezar, porque te llevo bajo mi piel. 

Sacrificaría cualquier cosa, sea lo que sea, por tenerte cerca. A pesar de la voz de alarma que aparece por la noche y repite, cómo grita en mi oído: "¿No te das cuenta idiota que no tienes posibilidades de ganar?"


Fuentes: A partir de:
1.- Libro "Beberse la vida" - Marcos Ordoñez
3.- Link: https://elpais.com/elpais/2018/01/26/

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miércoles, 21 de febrero de 2018

Carole Lombard y sus ardientes clases de "francés"



“Vivo según un código de hombres diseñado para encajar en un mundo de hombres. Sin embargo, nunca olvido que el primer deber de una mujer es elegir el color de labios apropiado”

Y es que Carole Lombard sabía muy bien como darle un toque de color, no solo a sus labios, sino también a la vida, que aunque fue corta, -murió en un trágico accidente de aviación con solo 33 años- supo vivirla intensamente. La Lombard era una maravillosa actriz de apariencia sofisticada, elegante y glamurosa, pero también es cierto que al más puro estilo de Ava Gardner era extrovertida, descarada y ciertamente deslenguada, hasta el punto de dejar callado a un camionero cuando quisiera. Sobre esto hay una anécdota muy curiosa que cuenta Anita Loos en su libro "Adiós a Hollywood con un beso":

"Recuerdo una ocasión cuando Carole paseaba por una calle y el conductor de un camión que pasaba se ofreció a llevarla. Carole aceptó, y como el conductor era un hombre de compañía agradable, fue con él todo el camino hasta Bakersfield. Muy pronto el joven se dio cuenta de que llevaba un ángel a su lado. "Sabes una cosa, nena?" - dijo vacilante. "Me recuerdas a Carole Lombard". "Si me comparas con esa furcia barata, me bajaré de tu camión". Exclamó Carole enfurecida. Y el conductor le pidió disculpas"

Era una mujer fantástica pero parecía carecer de sentido del pudor, al menos eso cuenta Kenneth Anger en su libro "Hollywood Babilonia", quien se hacía eco de las palabras del ex-actor y decorador William Haines, que tras ser contratado por la Lombard para decorar su casa en 1934 contaba: “Atónito la vi desnudarse por completo, sin dejar de mirarme un segundo, ni de hablar. Nunca llevaba sostén; y a veces ni calzones.”

Una de las parejas más glamurosas de la historia del cine fue la que formó con Clark Gable. Ya se conocían de años atrás, pero el fuego se encendió en una fiesta de disfraces ofrecida en 1936 por el millonario John Hay Whitney. Los asistentes a la fiesta debían ir vestidos necesariamente de blanco, y Lady Lombard siempre dispuesta a jugar con cada situación se presentó en la fiesta en una ambulancia blanca, vestida con un camisón blanco, e hizo que unos enfermeros la llevaran en camilla hasta el centro de la pista de baile. Una entrada sin duda espectacular y humorística. Esa noche no dejo de bailar con Clark Gable, con el que terminaría casándose en 1939.

Se decía de Lombard que tenía pocos filtros a la hora de pensar lo que decía, lo que casaba mal con esa tendecia suya de buscar un puntito de humor en todo; puede que por eso mismo, cuando volvía de su luna de miel con Clark Gable le dijo a un periodista que le preguntaba por el viaje con su nuevo esposo:  “Es un gran amante en el cine, pero un desastre en la cama.”

La que al parecer sí que tenía recursos suficientes en la cama, según contaba la cotilla de Anita Loos en el libro ya citado era la Lombard: 

"Ahora se puede decir que Clark (Gable) requería asistencia para estar a la altura de su apariencia viril y que Carole (Lombard) era la esposa para dársela. Un día, en una fiesta solo para mujeres, Carole nos explicó un incidente: se había hecho amiga de las demás que merodeaban por el cuartel de los músicos, y una de ellas le había contado uno de sus secretos profesionales, conocido por el misterioso nombre de "francés de peppermint". Se necesitaban diez centavos de esencia de peppermint que se utilizaban sin diluir, como enjuague bucal antes de una cita. Carole siguió las instrucciones y, al entrar una noche a su dormitorio, encontró a Clark profundamente dormido. Ello le dio una idea. ¿Por qué no añadir un elemento de sorpresa a la innovación que suponía la esencia de menta? Sin despertar a Clark, siguió adelante con toda suavidad, lo que hizo que su héroe, sorprendido por el repentino ardor provocado por el peppermint, saltara de la cama y se dislocara un tobillo"

Si alguien busca nuevas experiencias y se decide a probar el truco, que siempre hay personas exploradoras y temerarias, y termina con un tobillo dislocado o ardientemente afectado por sofocantes efectos secundarios, no nos hacemos responsables .

Fuentes: A partir de:
1.- Las anécdotas del Libro de Anita Loos se recogen en el libro "Regreso a la casa de citas" de Lluis Bonet Mojica.
3.- Hollywood Babilonia - Kenneth Anger

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martes, 20 de febrero de 2018

Edgar Degas, Leonardo y el valor del arte




En cierta ocasión el pintor francés Edgar Degas (1834-1917) fue invitado a la boda de una de sus modelos. Cuando llegó el momento de felicitar al marido, no se le ocurrió otra cosa que decirle:

"Es la primera vez que veo a su mujer vestida, y casi le diré que me gusta más así. Le felicito"

No sé si la chica sería la modelo del famoso cuadro "El barreño" que abre esta anécdota, ni si realmente las palabras de Degas eran un cumplido y menos como se lo tomaría el marido... En cualquier caso la anécdota solo servía de aperitivo para hablar de la manera harto curiosa en la que Edgar Degas valoraba su obra. 

"Danseuse au repos"
Actualmente Degas es uno de lo artistas más cotizados en el mercado del arte y el cuadro de una de sus famosas bailarinas: "Danseuse au repos" ( a la izq.) fue subastado en Sotheby's en 1999 por aproximadamente 28 millones de dólares, lo que para seguir con el artículo más adelante y poder comparar equivaldría (sin actualización inflacionaria) a unos 150 millones de marcos franceses. 

El caso es que encontrándose Degas aun con vida supo que su famoso cuadro "Danseuses à la barre" se había vendido por 500.000 francos de la época. El pintor al enterarse dijo: "El que pintó este cuadro no es necesariamente un imbécil; pero el que ha pagado ahora quinientos mil francos por el cuadro es, necesariamente, un idiota"

En 2008 se vendió un cuadro del mismo nombre y autor por 26'5 millones de dólares o aprox. 146 millones de francos. Uno no sabría muy bien como valorar las palabras del pintor si no fuera por otra anécdota que deja muy claro cual era el fiel con el que valoraba sus propias obras. 

Edgar Degas
Degas siempre despreció el dinero y sus cuadros los vendía ciertamente baratos. De hecho se enfadaba notablemente si llegaba a saber que uno de sus cuadros había sido revendido por un valor superior. Es lo que sucedió con un amigo suyo que le había comprado un cuadro por 3000 francos y que tiempo después lo vendió por 30.000. Un negocio redondo para el vendedor y una verdadera traición para el pintor que le dijo a su amigo: ¿Es que no te gusta mi pintura?. El amigo que no se atrevía a confesarle que había aprovechado la ocasión para hacer negocio, balbuceo: "Me lo han pagado bien y....". Degas no lo dejó terminar y sentenció:

- Y como a ti ya no te gusta, lo has vendido. Desengáñate, pagaste tres mil francos porque te gustaba; y el que ha pagado ahora treinta mil , no lo ha hecho porque le guste el cuadro, sino porque lleva mi firma, Es triste para un pintor que se pague más por su firma que por su pintura.

Y en realidad viendo lo que se paga por determinadas obras uno no puede dejar de estar de acuerdo con Degas. A veces vale más la firma que la pintura. Hay quien quiere presumir de que tiene "Un Picasso" o "Un Van Gogh" dando igual si es una obra principal o secundaria. 

"Salvator Mundi" - Leonardo da Vinci
Un cuadro sombrío al que nadie mira, colgado en un rincón de un antiguo palacete, si un día se llega a saber que fue pintado por Leonardo da Vinci pasará de inmediato a ser la admiración de todos y a cotizarse por las nubes. Era más importante quien lo hizo, que el cuadro en si, al que antes nadie prestaba antención.

Es lo que ocurrió con el cuadro por el que se ha pagado más dinero hasta la fecha. Una obra de Leonardo da Vinci, titulado "Salvator Mundi" por el que se pagó la friolera de 450 millones de dólares en 2017 y eso que no existe una certeza absoluta de que sea obra de Leonardo y que con tanta restauración esta repintado en un 90%. Su propietario anterior había pagado por él en 1958 tan solo 45 libras. Sin duda el negocio del siglo.

Y al final de todo se me viene a la memoria lo que se paga por el traspaso de un jugador de fútbol de un equipo a otro, en la efímera carrera de estos astros del balón, en lo poco que significa un gol... y ya no sabe uno que pensar. 




Fuentes:
A partir de una entrada de: Antologia de Anécdotas - Noel Clarasó 
Artelista - Los cuadros más caros del mundo

ABC - El cuadro más caro del mundo puede no ser un Leonardo

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lunes, 19 de febrero de 2018

Las imposibles barbas de Amundsen



"La victoria espera al que tiene todo en orden, es lo que llaman suerte. La derrota es cierta para el que falló en tomar las debidas precauciones, es lo que llaman mala suerte"

Son palabras del noruego Roald Amundsen (1872-1928) sin duda uno de los grandes exploradores de inicios del siglo pasado y que nos recuerdan inevitablemente el desgraciado episodio vivido por este con el heroico y fracasado Robert Falcon Scott en la conquista del Polo Sur. Eran tiempos en los que todavía existían regiones vírgenes en nuestro planeta que atraían como un imán a esas personas ávidas de poner el pie donde nunca otro lo hizo antes y ver lo que nadie había visto y de camino llevarse la gloria de esa hazaña. Así, Amundsen dirigió la expedición a la Antártida que por primera vez alcanzó el Polo Sur, también fue el primero en surcar el Paso del Noroeste, que unía el Atlántico con el Pacífico, y formó parte de la primera expedición aérea que sobrevoló el Polo Norte. 

En cierta ocasión se encontraba Amundsen en una de esas elitistas de sociedad en la que era agasajado por sus conquistas y una señora de la alta sociedad lo tenía bombardeado a preguntas de todo tipo sobre sus viajes, no encontrando la manera, el indómito aventurero, de sortear este enjoyado peligro en forma de cotorra infatigable, que amenazaba con hacer insufrible la velada. La conversación llegó a un punto en el que la señora de marras le rogó al explorador, que por favor les contara a los allí presentes el suceso más extraño que le hubiera sucedido durante sus viajes. Amundsen se quedó pensativo durante unos momentos, tras los cuales exclamo:

- Ya sé, !En una sola noche me creció la barba quince centímetros!

Todos los que escuchaban se miraron con mirada perpleja y en el rostro de la señora se dibujo un expresión de verdadero asombro y dijo:

- Pero ¿qué dice usted? ¡Eso es imposible! ¿En una sola noche…?

El explorador, riéndose en voz baja le respondió:

-Pues será extraño, pero así fue. Es algo que si resulta posible en el Polo Norte, un lugar en el que la noche dura seis meses.

No sabemos si la anécdota sirvió para calmar a la inquieta y curiosa señora o le dio alas para preguntar todavía más…. A veces no conviene ser tan ingenioso.

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domingo, 18 de febrero de 2018

"El cuerpo y el cerebro" - Marilyn Moroe y Arthur Miller




"La acompañaba la muerte. Bajo su belleza y su glamour uno tenía la sensación de que la muerte la acompañaba en todo momento"

Son palabras de Arthur Miller, el tercer y último marido de Marilyn Monroe del que se divorció en 1961 y al que solo sobrevivió un año. Cuando se casaron, la prensa siempre buscando un titular fácil habló de que el "Cuerpo" y "el Cerebro" pasaban por el altar, pero aunque pusieran en sus alianzas "Now is forever" (Ahora es para siempre), nada es en realidad para siempre y cuando se conocieron de verdad se dieron cuenta de que la convivencia era de todo menos soportable. Alguna vez pensando en esta pareja, se me ha venido la idea a la mente de que en la separación del dramaturgo Arthur Miller de la actriz Mariyn Monroe, tras 5 años de matrimonio, tuvo mucho que ver la envidia del intelectual Miller al que le costaba aceptar que la supuestamente "rubia tonta" que tenía por esposa y que en la intimidad le mostraba descarnadamente sus dudas e inseguridades. recibiese muchísima más atención que él mismo por su magnífica obra literaria, de la que el mismo decía: "Sé que mis obras son un valor para esta nación y me atrevo a decir que van a perdurar más tiempo que la Ley McCarran". Supongo que para alguien de su talento era difícil aceptar ser solo el marido de Marilyn. Eran sin duda la pareja de moda y siempre estaban rodeados de gente, fotógrafos y periodistas. En cierta ocasión un admirador del escritor le dijo:

- ¡ Cuánto entusiasta de lo que usted escribe hay aquí, maestro!

- Es posible, pero yo dudo algunas veces si acuden aquí porque admiran las líneas que yo escribo o las líneas que presenta mi mujer.

Aunque como vemos en la foto de cabecera él también intentaba leer entre las lineas de Marilyn. En una entrevista realizada tiempo después del fallecimiento de Marilyn decía, con un poco de pelusilla o rencor, respecto de la que fue su esposa:

"Uno de los vicios de los malos periodistas (y de los malos periódicos) es reducir la noticia a su mínima expresión. Olvidan los argumentos de fondo, hacen triviales las ideas, omiten detalles, todo en su afán por exhibir el costado sensacionalista (y vendedor) de la historia. Son los periodistas que cada vez que oyen el nombre de Arthur Miller corren al archivo a buscar la foto de Marilyn. Reaccionan así porque son haraganes y no tienen ideas. No hay manera más trivial de tratar un hecho que publicar fotos viejas con comentarios agregados a último momento. Es lo que hacen a menudo con ella. Honestamente, no creo que alguien pueda explicar por qué el recuerdo de Marilyn sigue tan vivo en la memoria de los Estados Unidos y de tanta otra gente. Es un romance misterioso que yo -especialmente yo- no puedo aclarar. Fue una gran comediante, no hay duda de eso; pero lo curioso es que rara vez reponen sus películas. Hasta los jóvenes hablan de ella con una familiaridad asombrosa. Es probable que todavía siga ejerciendo alguna influencia en mi obra, no estoy seguro. 

Escribí un sólo guión para Marilyn, Vidas rebeldes, y cuando ya había muerto estrené en teatro "Después de la caída". La obra no es sobre ella en realidad, sino que es una reflexión sobre lo que su carrera y su catástrofe personal significan en el contexto de la sociedad en que vivió. Alguna vez escribí que Marilyn fue más allá de lo que la psique colectiva de los norteamericanos estaba dispuesta a tolerar en aquellos años. Marilyn fue la prueba de que la sexualidad y la seriedad no podían convivir en la misma persona." (Diario "La Nacion" - 23 de julio de 1989)

Ya captaba Miller, el autor de "Muerte de un viajante" o "Las brujas de Salem" y figura principal de la dramaturgia norteamericana junto a Tennessee Williams, que aquella mujer más que un complemento de su propia persona era un gigante mediático a cuya sombra quedaba sumido en un doloroso segundo plano. No es de extrañar que hoy, entre los no muy avezados lectores, Arthur Miller sea conocido más como aquel que fue marido de Marilyn que como el notable escritor que era en realidad.

Fuente: A partir de:  Diario la Nación - Arthur Miller y Marilyn Monroe

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sábado, 17 de febrero de 2018

Frank Sinatra y el alcohol



"El alcohol es quizá el peor enemigo del hombre, pero la Biblia dice que ames a tu enemigo"

Eso al menos decía Frank Sinatra, un cantante con una voz maravillosa y un hígado fantástico que debería haber legado a la ciencia para su estudio. Su médico de toda la vida desaprobaba el intenso ritmo al que bebía el cantante y le recomendó cambiar drásticamente de hábitos, especialmente con respecto al alcohol. Sinatra solo podía hacer dos cosas: hacerle caso al galeno o cambiar de médico. De allí se fue directo a su bar predilecto de Nueva York y furioso le confesó a su amigo Dean Martin: "Acabo de despedir a mi médico. Es un imbécil. No sabe nada de la vida". Con su siguiente médico, al que tuvo que acudir a regañadientes, no le fue mucho mejor pero el relato de su visita es ciertamente clarificadora de como era el bueno de Frankie cuando ponían en riesgo sus aficiones etílicas. Llegado a la consulta se dispusieron a hacerle un reconocimiento completo y el doctor le preguntó: "¿Cuánto bebe usted?". Sinatra le contestó sin dudar: "Unos treinta y seis tragos al día" (sin agua al parecer y solo un par de peces de hielo -como diría Sabina-). El médico creyó que era una broma del cantante y volvió a preguntarle: "Le hablo en serio Sr. Sinatra ¿Cuánto bebe usted?. Frankie, indiferente a las dudas del médico volvió a responderle: “Ya se lo he dicho, treinta y seis tragos al día”. Al médico le extrañaba la cantidad pero también que fuera tan exacto en el número de tragos: “¿Cómo puede estar tan seguro?”. "Verá doctor, -replicó Sinatra- bebo una botella de Jack Daniel's diaria, lo que equivale a treinta y seis tragos". El médico intentando no hacer demasiado evidente su asombro, aunque con un incipiente tono de desaprobación, continuó: "Y como se siente cada mañana?". "No lo sé - dijo para terminar Sinatra, mientras se ponía en pie- nunca me levanto por la mañana. Y no estoy seguro de que usted sea el médico apropiado para mi". Si se quitan al día solo seis horas de sueño, quedan 18 horas, lo que supone un lingotazo de whiskey cada media hora, o lo que es lo mismo estar todo el santo día bebiendo. "Homérico" dirían en "El hombre tranquilo" e incomprensible para mi que no tengo muchas filias por el alcohol. Supongo que pensaba en personas como yo cuando dijo: "Lo siento por las personas que no beben. Cuando despiertan por la mañana, se sienten tan bien como se van a sentir el resto del día"

Hay quien dice que el alcohol es el mejor ansiolítico que existe, de modo que supongo que Sinatra veía en el Jack Daniel's una tabla a la que agarrarse. Al menos eso se desprende de aquella afirmación suya: "Estoy a favor de cualquier cosa que te haga pasar la noche, ya sea una oración, traquilizantes o una botella de Jack Daniel's"

Desde luego no debían de ser muy recomendables sus noches, pero lo que queda claro es que Sinatra tenía una afición desmedida por el whiskey Jack Daniel's, al que llamaba "El néctar de los dioses". Sus 45º parecían no hacerle mella y cuando murió pidió que pusieran una botella en el ataúd. Supongo que con tanto alcohol su cuerpo debe estar ahora mejor conservado aún que el de Lenin. El caso es que la marca Jack Daniel's nunca pudo pagar una publicidad tan esplendida como la que gratuitamente le hacía el cantante, pero en agradecimiento, en el 100 aniversario de su nacimiento sacó una edición especial en su honor "Jack Daniel's - Sinatra selected", en cuyo interior incluso llevaba como regalo un número de membresía para "la pandilla de ratas", el famoso "Rat Pack" de Sinatra en el que no miraban precisamente bien a los abstemios. 

En realidad la entrada casi ha sido una excusa para poder poner una de las grandes canciones de Sinatra, la maravillosa: "One for my baby (and other one for the road)" un tema de Harold Arlen y Johnny Mercer que data de 1943 para el musical "The sky's the limit" que encontró su mejor versión en "la voz" de Frank Sinatra (valga la redundancia).





Son las tres menos cuarto
no hay nadie aquí excepto tú y yo
Así que, siéntate Joe
tengo una pequeña historia que tienes que escuchar
Estamos bebiendo, amigo mío, por el final de un breve episodio
Sírveme una por mi chica y otra más para el camino

Ya lo tengo por rutina
así que echa otra moneda a la máquina
Me siento muy mal
¿No puedes poner algo de música tranquila y triste?
Te podría contar un montón de cosas
pero hay que ser acorde con tu código de honor
Sírveme una por mi chica y otra más para el camino

Tú nunca lo has sabido pero, amigo, soy una especie de poeta
y tengo un montón de cosas que me gustaría decir
y cuando esté melancólico me tienes que escuchar
hasta que lo haya soltado...

Bueno, esto es todo
y ya se, Joe, que empiezas a estar ansioso por cerrar
Gracias por escucharme, espero que no te haya importado que te soltara el rollo
pero esta angustia que tengo debe de ser sofocada o pronto explotará
Así que sírveme una por mi chica
y otra más para el camino
tan largo, tan largo, tan largo..."

Fuente: A partir del siguiente artículo:
La Razón - "Rarezas y excesos de genios"

Las imágenes han sido tomadas de las siguientes páginas:


viernes, 16 de febrero de 2018

El verdadero rostro de la Sirenita de Copenhague



Para Ariel, la Sirenita de Disney todo acabó de maravilla y con esa referencia no podemos entender la profunda soledad que emana de la escultura, para eso debemos conocer la historia real del personaje, el creado en el cuento de hadas de Hans Christian Andersen, en el que el final de la historia no fue ni mucho menos dulce. Y es que a pesar de perder la sirenita la voz para siempre, de sufrir por amor dolores indecibles para poder transformar su cola en un par de piernas -andar era como caminar sobre cuchillos afilados- y así poder estar junto al hombre amado, este finalmente se casa con otra mujer y la sirenita, incapaz de matar al príncipe para volver a su estado original, termina muriendo y deshaciéndose en espuma en el mar tal y como imponía el hechizo, al ser convertida en humana si no conseguía casarse con el príncipe. Su amor absoluto solo tuvo como inesperada recompensa el que fuera convertida en una especie de hada que podía lograr un alma inmortal tras 300 años de buenas acciones a la humanidad.  Con estas pinceladas puede que logremos entender la melancolía y tristeza que transmite la escultura que hoy es el símbolo de la ciudad de Copenhague.

La historia del cuento fue musicalizada y coreografiada en 1909 para su representación por el Royal Danish Ballet del que la primera bailarina era Ellen Price, a la que podemos ver en la fotografía vestida para "La sirenita". El papel le dio una fama abrumadora e inesperada, hasta el punto de que el cervecero Carl Jacobsen (hijo del fundador de Carlsberg) encargó una escultura que recreara a la sirenita para la cual debía de servir como modelo la bailarina. La obra fue llevada a cabo por el escultor Edvard Eriksen pero Ellen Price se negó a posar desnuda para la escultura por lo que finalmente solo utilizó su rostro en la Sirenita, siendo el resto del cuerpo inspirado por la esposa del escultor, Eline Eriksen, que le sirvió de modelo. La estatua finalmente se presentó en agosto de 1913, sentada sobre una roca, mirando al mar junto al paseo Langelinie de la capital danesa. La escultura que es de pequeñas proporciones -poco más de un metro- y que resulta un tanto desilusionante para algunos por su ubicación y tamaño, ha sufrido múltiples actos de vandalismo desde siempre. La modelo, Ellen Price, que murió en 1968 decía que cada vez que atacaban a la escultura era como si se lo hicieran a ella misma.

Al final del cuento original de "La sirenita", las hijas del aire (que tampoco aparecen en la película de Disney) le decían a la especie de hada en la que se había convertido la sirenita la siguientes palabras:

"La sirena no tiene un alma inmortal, ni puede adquirirla si no es por mediación del amor de un hombre; su eterno destino depende de un poder ajeno. Tampoco tienen alma inmortal las hijas del aire, pero pueden ganarse una con sus buenas obras. Nosotras volamos hacia las tierras cálidas, donde el aire bochornoso y pestífero mata a los seres humanos; nosotras les procuramos frescor. Esparcimos el aroma de las flores y enviamos alivio y curación. Cuando hemos laborado por espacio de trescientos años, esforzándonos por hacer todo el bien posible, nos es concedida un alma inmortal y entramos a participar de la felicidad eterna que ha sido concedida a los humanos. Tu pobrecilla sirena, te has esforzado de todo corazón, como nosotras; has sufrido y sufrido con paciencia, y te has elevado al mundo de los espíritus del aire: ahora puedes procurarte un alma inmortal, a fuerza de buenas obras, durante trescientos años.  (...) Podemos llegar a él (al reino de Dios) antes -susurró una de sus compañeras-. Entramos volando, invisibles, en las moradas de los humanos donde hay niños, y por cada día que encontramos a uno bueno, que sea la alegría de sus padres y merecedor de su cariño, Dios abrevia nuestro período de prueba. El niño ignora cuándo entramos en su cuarto, y si nos causa gozo y nos hace sonreír, nos es descontado un año de los trescientos; pero si damos con un chiquillo malo y travieso, tenemos que verter lágrimas de tristeza, y por cada lágrima se nos aumenta en un día el tiempo de prueba."

Vamos, que ahora, y con una buena dosis de humor, uno mira la escultura, y casi le encuentra similitudes con  Spiderman o Batman encima del Empire State Building, mirando pacientemente la ciudad, para ver qué buena acción puede hacer esa noche.....

Y como curiosidad, os dejo un vídeo de Ellen Price bailando en "La sílfide":



Fuente: A partir de 
https://elpais.com/cultura/2013/08/26/actualidad/1377537122_858595.html
Las imagenes han sido tomadas de las siguientes páginas: 
01.- https://en.wikipedia.org/wiki/File:Copenhagen_-_the_little_mermaid_statue_-_2013.jpg
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03.- https://www.pinterest.es/pin/81205599505496263/

jueves, 15 de febrero de 2018

Balzac y la Venus de Milo



Si Dante nos habló del cielo y el infierno en "La divina comedia", Balzac se propuso bajar a la tierra y hablarnos directamente del día a día en la calle en su obra "La comedia humana". Era tal su afán por describir con realismo todo lo que le rodeaba que el proyecto constaba de 137 novelas, de las que llegó a completar 87 a base de una dedicación absoluta y a la ayuda de litros y litros de café. Le gustaba decir que con los 2500 personajes que desfilarían por sus obras estaba dispuesto a hacerle la competencia al Registro Civil.

Honoré de Balzac (1799 - 1850)
Pero para que aquella visión del mundo fuera consistente había que ser muy observador, por ello Balzac gustaba de dar largos paseos por París buscando inspiración en todo lo que le rodeaba y durante una época tomó la costumbre de visitar frecuentemente el Museo del Louvre. Las piedras, las esculturas y las pinturas no eran especialmente atrayentes para él, eran las personas que por allí se movían mirando las obras de arte y sus reacciones ante ellas, el foco primordial de su atención. 

De entre todas las maravillas que muestra el Louvre, Balzac tenía predilección por colocarse cerca de la Venus de Milo, una obra que aunaba la perfección artística con la desnudez de un cuerpo de mujer en una época en la que no era fácil ver a una fémina desnuda que no fuera la propia esposa. El domingo, era el día preferido por el escritor para observar las reacciones de los hombres y las mujeres, sus rostros, sus gestos... y escogía ese día por ser cuando más personas de fuera de la ciudad, forasteros que no frecuentaban el Museo, iban a visitarlo y se enfrentaban por primera vez a la perfecta desnudez de la Venus. En cierta ocasión se acercó Balzac a un campesino que se encontraba totalmente absorto ante la estatua, paralizado y con la boca abierta como un buzón de correos; quien sabe que pasaría por la mente de aquel hombre, que ensoñaciones había provocado la Venus en él, o tal vez simplemente había descubierto la misteriosa posición que debían tener sus inexistentes brazos; el caso es que según contaba Balzac a un amigo llegó a meterle el dedo en la boca abierta sin que el campesino se diera cuenta. Desde ese momento el campesino se convirtió, estoy seguro, en un candidato perfecto para aparecer en  "La comedia humana".

Y en esa manía nuestra de mezclar todo lo que nos gusta, para terminar os dejo con el precioso tema de Stacey Kent titulado "Venus de Melo":



Fuente: A partir de una entrada de "Antología de Anécdotas" de Noel Clarassó (1971)

Desconozco el autor de la imagen de cabecera. Las imágenes han sido tomadas de las siguientes páginas - 
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miércoles, 14 de febrero de 2018

El difícil debut de Billie Holiday



“Una puta puede echarse 1.500 polvos al día, pero no le gusta que nadie la viole. Es lo peor que puede ocurrirle a una mujer. Y a mí me estaba ocurriendo a los 10 años”

Así de rotunda se expresaba Billie Holiday cuando recordaba su niñez. Y es que en 1930, con tan solo 14 o 15 años ya podía contar como había limpiado escaleras hasta el agotamiento, que había sido violada, había sufrido las injusticias de un correccional y la cárcel y por último como tuvo que claudicar y iniciarse en el mundo de la prostitución para poder llevarse algo a la boca.

Así de vapuleada tenía la vida a aquella adolescente Billie Holiday que por aquel entonces era todavía solo Eleanora Fagan, cuando se encaminó a buscar trabajo por los bares y garitos de Nueva York a donde se había trasladado con su madre, solo 13 años mayor que ella. Necesitaba desesperadamente conseguir dinero para que no la echaran de la pensión donde vivía y espoleada por aquella situación se presentó en un tugurio de la Calle 133 de Harlem llamado "Pod's and Jerry's" con la intención de divertir a los asistentes como bailarina. El intento fue un verdadero desastre y a la chica estuvieron a punto de sacarla por las orejas del local cuando el pianista le preguntó si sabía cantar, dándole con ello una segunda oportunidad. La chica recordó todas aquellas letras que ya de muy pequeña escuchaba en la gramola del burdel de Alice Dean, en el que accedía a limpiar gratis si le dejaban escuchar a sus admirados Armstrong o Bessie Smith. La música se le había calado en el alma y le dijo al pianista que la acompañara con el tema "Travellin' all alone". La letra, tenía miga y empezaba diciendo más o menos: "Estoy tan cansada y sola, cansada como una piedra pesada". Cuando terminó de cantar, la gente que allí estaba  quedó boquiabierta, maravillada y puede que no tanto por el talento vocal de aquella chica, sino por la singular  y profunda emoción que era capaz de transmitir al cantar con aquella desgarrada voz suya. Alguien diría que cantaba como si le apretasen los zapatos, aunque más bien lo que le apretaba era el corazón y la vida, de hecho solía afirmar que había vivido en sus carnes no pocas de aquellas tristes y descarnadas canciones. Billie decía de aquella actuación suya en sus memorias: "Si a alguien se le hubiera caído un alfiler, habría sonado como una bomba. Cuando finalicé, todos aullaban y levantaban sus vasos de cerveza". Curiosamente Ella Fitzgerald en su primera actuación, en su debut en un concurso del Teatro Apollo también en el Harlem neoyorkino cuatro años mas tarde, pretendía actuar como bailarina y solo el miedo escénico la lanzó a cantar para salvarse del ridículo. Ganó el concurso y se convirtió en la única cantante capaz de discutirle a "Lady Day" el trono de la mejor cantante de jazz de la historia. 

El dueño del local vio negocio en la pequeña Holiday y la contrató por 18 dólares a la semana, un dinero que daba para muy poco y que había que estirar mucho para poder malvivir. Las propinas eran parte de la solución y para conseguir alguna más solía improvisar en las canciones para alargarlas y conseguir más dinero. Pero no era un garito fácil aquel; los clientes solían dejar las monedas de propina para las cantantes encima de las mesas y estas debían recogerlos con sus genitales para regocijo de los rijosos clientes. Billie Holiday podía haber sido prostituta, podía contonearse un poco por las mesas sabedora de donde estaba y de que iba la cosa, aguantar el piropo de algún que otro borracho baboso, pero sabía muy bien que era la dignidad, de modo que, a pesar de la necesidad, se negaba a recoger las monedas de propina de aquella forma tan humillante. Se hizo respetar y cuando un cliente empezó a entregárselas en mano supo que había ganado aquella partida. Desde aquel día sus compañeras empezaron a llamarla "Lady", "una dama" que por su afición a adornar su pelo con un par de blancas gardenias bien podría haber sido "La dama de las gardenias", aunque sería el gran saxofonista Lester Young, "el Presidente" (Pres)  junto al que tantas maravillas grabaría, el que le completó el apodo con el final de su nuevo nombre artístico -Billie Holiday- convirtiéndola ya para siempre en "Lady Day". "Billie" le venía de su padre que de pequeña la llamaba Bill, como si fuera un chico, cosa que a ella no le importaba por que le recordaba a su admirada Billie Dove, una actriz de la época; el resto de su nombre artístico tenía evidentemente mucho de festivo. Poco a poco Billie fue llamando la atención con su peculiar forma de cantar y no tardó en descubrirla un cazatalentos llamado John Hammond que la presentó a Benny Goodman de cuya Big Band terminó por formar parte durante un tiempo.... Había nacido una estrella, aunque no por eso la vida dejaría de golpearla inmisericordemente.




Fuentes:
https://elpais.com/diario/2009/11/21/babelia/1258765960_850215.html
https://elhedonista.es/pasiones/musica/100-anos-de-billie-holiday-en-mas-de-35-anecdotas-49167/

Las fotos han sido tomadas de las siguientes páginas: 
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