Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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jueves, 3 de agosto de 2017

Ángel Nieto por él mismo




Hace unas horas ha fallecido el gran Ángel Nieto, un deportista de aquella época depauperada del deporte español en que los triunfos de figuras como Paquito Fernández Ochoa, Bahamontes, Mariano Haro, Santana, Ocaña y pocos más eran verdaderas excepciones, diaramente recordadas en la televisión. No había mucho más. Pero por encima de todos ellos, mucho antes de que llegaran Indurain, Nadal o Mireia Belmonte, estuvo Ángel Nieto con sus 12 + 1 mundiales, haciéndonos pensar a todos que quizás los españoles no eramos tan tuercebotas después de todo.  La legión de chavales que siguieron su ejemplo espoleados por sus victorias hicieron que ya desde hace años España se convirtiera en una potencia en motociclismo y gracias a Dios y al impulso de la Olimpiada de Barcelona 92 también en otros muchos deportes, pero entonces Ángel era una verdadera singularidad, una victoriosa rara avis. Se positivamente que todos los que tenemos unos años y vivimos sus éxitos, hoy estamos sinceramente apenados. Descanse en paz. Os dejo con algunas frases de este gran campeón:


"La velocidad es buena, para aprender que hay que ir despacio."

"Perder es tan importante como el saber ganar... También hay partes bonitas cuando uno pierde."

"Por muchas cosas que pasen en tu vida, por muchos títulos que consigas, siempre tendrás en mente tu primera victoria."

"A mí me gustaba ganar siempre al final. Esto era algo por lo que ellos me temían."

"Las carreras se ganan en la última vuelta."

"Buscar el límite de una moto de carreras, y ver dónde se acaba, terminar controlando ese tema... es una tranmisión corporal muy emocionante, es una sensación de límite que nunca he sentido con otra cosa. Muy difícil de explicar.

"17 huesos rotos, más que títulos."

"Si me he caído quinientas veces, que probablemente me habré caído quinientas, 250 han sido mías, por poner la mitad para cada uno, y las 250 restantes de roturas de la moto."

"Yo soy un fan de Valentino, eso que nadie lo dude. A Valentino le debemos todos mucho. Ha hecho grande mundialmente el motociclismo... Si en algo se parece a mí es en que Valentino representa lo que yo intentaba ser."

"Bueno, yo creo que todos los pilotos nunca piensan que se juegan la vida, si pensaras que te vas a hacer daño, no te montas, es una pelea por dominar una moto, ese es el kit de la cuestión."

"No he tenido mucha suerte con el 1 y con el 3, me caí en Benidorm y me hice mucho daño ese día, por eso tengo miedo a ese número, prefiero el 12 + 1."

"En la vida he pisado un gimnasio, mientras que un piloto actual es un auténtico atleta capaz de meterse 8 horas de gimnasio o rodar en bici cientos de kilómetros."

"Jerez es la mejor carrera que hay en el Mundial, no solo por el ambiente, sino porque el circuito se presta a ser un gran circuito."

Las fotos han sido tomadas de las siguientes páginas:
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Marilyn Monroe y las huellas del Teatro Chino de Hollywood



Que una estrella de cine sea invitada a estampar las huellas de sus pies y sus manos en cemento en la explanada situada frente al Grauman's Chinese Theatre de Hollywood, es sin duda una prueba definitiva de su éxito. La idea, como la de otras tantas cosas, surgió de un accidente. Fue en 1927 cuando la estrella del cine mudo Norma Talmadge tropezó frente al Teatro Chino Grauman -que abría al publico ese mismo año- y dejó involuntariamente impresas la silueta de un zapato y una de sus manos en el cemento fresco con el que se estaba arreglando el acerado. Como los americanos son avispados para el tema de los negocios, el propietario del cine, Sid Grauman, tuvo la ocurrencia de convertir todo el espacio que existía frente a su cine en una especie de museo de las estrellas, invitando desde entonces a las figuras más sobresalientes del star system a dejar allí sus huellas para siempre. Nadie duda que fue una ayuda para que los actores se decidieran a meter sus manos en cemento el hecho de que Mary Pickford y Douglas Fairbanks fueran copropietarios del Teatro.

Se conservan las huellas de unas doscientas estrellas del cine y aunque lo habitual es dejar las huellas de manos y pies, también hay quien se salió un poco del guión y quiso dejar la huella de algo que consideraban esencial en los personajes que recreaban en el cine, así Harold Lloyd dejó impresas las huellas de sus gafas; Groucho Marx la de su puro; Betty Grable, inmortalizó sus piernas; John Wayne, su puño; Al Jolson, las rodillas; Sonja Henie, las cuchillas de sus patines; y tambien hubo sitio para las narices de Jimmy Durante y Bob Hope. Tambien hay huellas de animales famosos en el cine, de modo que los caballos de Tom Mix ("Tony"), Gene Autry ("Champion") y Roy Rogers ("Trigger") dejaron la marca de sus pezuñas al lado de las estrellas que los montaron y por supuesto no podían faltar las huellas de robots como C3PO y R2D2 o las palmeadas patas del Pato Donald. Ya en tiempos más modernos los protagonistas de la saga de Harry Potter, los conocidos Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint dejaron las huellas de las varitas mágicas que usaron en las películas.

Con el precedente de Betty Grable, la chica con las piernas del millón de dólares, que había conseguido en 1948 dejar marcadas sus piernas para siempre en el cemento, tal y como vemos en la foto de más arriba, Marilyn Monroe no encontró motivo para no intentar dar un paso más allá y cuando le llegó la hora de estampar sus huellas en el cemento fresco tras el rotundo éxito en 1953 de Niágara (Henry Hathaway)  y de "Los caballeros las prefieren rubias" (Howard Hawks) junto a Jane Russell, propuso dejar la huella de algo más sugerente. Unos años atrás, Jane Russell provocó calenturas en más de uno, incluida la censura, con sus pechos en "El forajido" (1943 - Howard Hughes)  y el contoneo de Marilyn en "Niagara" todavía estaba en la mente de todos, así que a la Monroe no le pareció descabellado que esos atributos quedaran también impresos en el cemento.  Así lo explicaba Marilyn: “Cuando nos pidieron a Jane Russell y a mí que dejáramos nuestras huellas en el Teatro Chino sugerí que Jane se tumbara boca abajo sobre el cemento blando, y yo al contrario, que me sentara encima. Pero no aceptaron la idea.”

Como se puede ver en la foto, hay huellas de estrellas del pasado que llaman más la atención que otras y las de Marilyn se presentan mucho más oscuras que las demás por el incontenible deseo de los fans que pasean por allí de colocar sus manos en el mismo sitio en el que un día lo hiciera la tentación rubia. No sabemos qué habría ocurrido si la Monroe llega a dejar estampada su retaguardia.



Las fotografías han sido tomadas de las siguientes páginas:
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3.-http://www.paginasiete.bo/miradas/2017/5/18/famoso-teatro-chino-hollywood-cumple-anos-138000.html